Seis problemas que se resuelven poniendo cámaras de seguridad en una comunidad de vecinos

Robos, problemas internos, disputas vecinales y actos vandálicos

Esvision one

Vivir en comunidad presenta a menudo más problemas de los que nos gustaría y que no siempre tienen fácil resolución.

Contar con un servicio de cámaras de videovigilancia ayuda a solucionar este tipo de problemas de manera más sencilla e inmediata, aunque siempre hay que tener en cuenta que la empresa con la que contratemos el servicio sea una empresa homologada de seguridad, que conozca perfectamente la legislación vigente (también en materia de Protección de Datos) y que, a la hora de instalar las cámaras, lo haga en las zonas de la comunidad donde la legislación autoriza su ubicación. También es importante que la empresa con la que contratemos el servicio esté homologada de cara a la extracción de las imágenes de las cámaras de seguridad. En nuestro caso, ESV cuenta con todas las homologaciones legales.

Pero ¿Cuáles son los principales problemas que se pueden resolver si contratamos un sistema de videovigilancia para nuestra comunidad de vecinos? ¿Qué podemos esperar de él? Los principales, en orden de importancia, son seis:

  1. Robos en garajes: el garaje es una de las zonas más vulnerables de un edificio de vecinos. Poco concurrido, más oscuro y atractivo para los amigos de lo ajeno, el garaje es una de las primeras zonas susceptible de contar con cámaras de videovigilancia en una finca, ya que los robos de coches o de piezas y ruedas de los mismos están a la orden del día. También nos pueden ayudar a mejorar la sensación de seguridad entre los vecinos que usan los garajes una vez salen del coche.
  2. Robos en trasteros: no menos vulnerables que los garajes son los trasteros, especialmente cuando se encuentran en la parte subterránea del edificio y se accede a ellos por el garaje. Un simple descuido con la puerta de acceso al mismo puede desembocar en la apertura y posterior desvalijamiento de los trasteros. Instalar cámaras de videovigilancia en esta zona ayuda a minimizar los riesgos. Si quieres asegurarte en este apartado puedes leer nuestro artículo: 7 consejos para evitar robos en trasteros.
  3. Problemas vecinales internos ocultos: las disputas vecinales verbales por cualquier aspecto de la vida en comunidad a veces van más allá y dan como resultado actos vandálicos hacia pertenencias privadas o comunes. Actos como desperfectos en coches o puertas ajenas, la desaparición de felpudos o adornos de la entrada de los pisos, la rotura de buzones o la de papeleras quedarán registrados en las cámaras, así como sus autores, de modo que se podrá poner fin a enfrentamientos y problemas.
  4. Problemas vecinales definidos: también en el caso en que sí se conoce quién se dedica a causar desperfectos a propiedades de la comunidad o de otros vecinos las cámaras de seguridad ayudan a resolver las cuitas, ya que las grabaciones (siempre que las cámaras hayan sido instaladas por una empresa homologada de seguridad y para las extracciones cumpliendo la normativa de Protección de Datos) servirán como prueba en un proceso judicial.
  5. Vandalismo externo: las instalaciones exteriores de una comunidad de vecinos están expuestas a actos vandálicos como pintadas, rotura de cristales de las puertas de entrada, defecaciones u otros “daños colaterales” que se producen especialmente en comunidades cercanas a zonas utilizadas para el fenómeno del “botellón”. La instalación de cámaras no sólo disuade a los vándalos de acercarse a la comunidad por miedo a ser grabados e identificados: también ayuda a localizar a quienes se deciden a provocar desperfectos en nuestra comunidad incluso a pesar de las cámaras. Nada escapa a su “ojo”.
  6. Robos en viviendas: finalmente, la instalación de cámaras de seguridad también juega un papel importante en los robos de pisos particulares dentro de una comunidad de vecinos, ya que al quedar registrada la presencia de cualquier persona en pasillos y otras zonas comunes, resulta más sencillo identificar a los autores. Las grabaciones suponen material de apoyo para las Fuerzas de Seguridad a la hora de detener a los culpables. También se puede profundizar en este tema con: “¿Cómo evitar que los ladrones accedan a nuestra Comunidad?

comunidad de propietarios

Todos estos problemas (y muchos otros) dejarán de ser un motivo de preocupación en nuestra comunidad una vez hayamos instalado un servicio solvente de cámaras de seguridad.

Además de ayudar a resolver problemas concretos como los descritos anteriormente, la instalación de cámaras de seguridad tiene otras ventajas como actuar como elemento disuasorio del acceso de personas indeseables a nuestra comunidad, el control permanente de lo que ocurre en la finca, la disposición de una herramienta efectiva para solucionar problemas (conocidos o desconocidos) entre vecinos o comportamientos indeseables de los inquilinos del inmueble, un aumento en la sensación de seguridad de los residentes y una última: la instalación de cámaras puede tener incluso premio cuando hablamos de seguros de la comunidad, ya que es posible que las pólizas experimenten rebajas o bonificaciones al mejorar la seguridad del edificio a asegurar.

Si estáis pensando en instalar cámaras en vuestra comunidad, en ESV disponemos de ESVisión Cámaras, un producto especialmente diseñado para gestionar la seguridad de las Comunidades de Propietarios mediante la instalación de cámaras, tanto interiores como exteriores. Con ellas es posible vigilar garajes, accesos de entrada a la finca, portales, zonas comunes o trasteros, poniéndolos a salvo de robos, asaltos o actos de vandalismo. Cualquier movimiento en las inmediaciones de estas zonas queda registrado en un grabador digital cuyas imágenes protegidas por la LOPD son extraídas, custodiadas y entregadas a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad por nuestra empresa de seguridad, garantizando su validez ante el juez.