Seis situaciones en las que resulta útil tener control de accesos en la comunidad

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La seguridad en una comunidad de propietarios es un asunto fundamental, que preocupa a todos los miembros de la misma y que suele ser motivo de debate en las juntas vecinales.

En un edificio pequeño y con pocos vecinos puede resultar más sencillo controlar que no acceda gente extraña pero en una urbanización o un bloque más grande, con cambio constante de vecinos (sobre todo si hay muchos pisos en alquiler), es más común que no todo el mundo se conozca y que sea más complicado comprobar si efectivamente las personas que están haciendo uso de la pista de tenis viven en la comunidad. Eso por no hablar de la cantidad de juegos de llaves del edificio (o mandos del garaje) que pueden estar circulando entre personas que no residan en él.

¿Cómo evitar que accedan a nuestro bloque personas ajenas al mismo y que no han sido autorizadas para hacerlo? La forma más sencilla, eficaz, segura y práctica es la instalación de un sistema de control de accesos mediante tarjeta. Gracias a él, tu comunidad de propietarios evitará al menos seis situaciones problemáticas con las que nos encontramos todos los días. ¿Quieres saber cómo funciona? Te lo contamos.

  1. Garantiza que sólo los vecinos accedan a las instalaciones comunes: con un sistema de control de accesos mediante tarjeta, cada vecino dispondrá de la suya y en ella se grabarán los datos de las puertas de todas las zonas a las que pueda entrar. De este modo se elimina el mazo de llaves (que además resulta pesado e incómodo) e incluso el mando del garaje. Con una sola herramienta, una cómoda tarjeta, los vecinos tendrán acceso al bloque, zonas deportivas y de ocio, garaje e incluso ascensores. El resto de personas sólo podrán entrar con autorización, ya que ni siquiera habrá cerraduras que forzar.
  2. Restringe el paso a zonas peligrosas: los cuartos de contadores, salas de calderas en el caso de que haya calefacción central o la zona alta del bloque en la que se encuentran las antenas no son espacios para que cualquier vecino ande merodeando por ellos. Con el sistema de control de accesos mediante tarjeta podemos determinar a qué zonas pueden entrar los vecinos y a cuáles sólo lo hará el personal autorizado, gracias a la programación específica de la tarjeta. De este modo evitamos posibles accidentes y situaciones de riesgo.
  3. Limita el uso de instalaciones de ocio a vecinos morosos: ¿Hay varios vecinos que no pagan las cuotas de la comunidad, que se retrasan al hacerlas efectivas o que nunca ponen su parte de las derramas? Una forma de sanción es limitarles el uso de las zonas deportivas y de ocio de la comunidad hasta que se hayan puesto al día con los pagos. Gracias a las tarjetas del control de acceso, la sanción se puede hacer efectiva de manera mucho más sencilla, pues mediante el cambio en la configuración de la misma pasarán de poder entrar a estas instalaciones, a encontrarse con las puertas cerradas. Así de simple.
  4. Evita la preocupación por la pérdida del juego de llaves: un juego de llaves perdido no se puede desactivar, de manera que si alguien lo encuentra y sabe que pertenece a nuestra comunidad, tendrá libre acceso a la misma. Con las tarjetas esto no sucede, ya que una vez perdida basta con llamar a la empresa de seguridad que presta el servicio para darla de baja y solicitar otra para el vecino que la haya perdido. Quien la encuentre, por mucho que sepa a qué bloque pertenece, no podrá hacer uso de ella. Y todos tranquilos.
  5. Combate las copias ilimitadas: unas llaves e incluso un mando de garaje se pueden copiar fácilmente y por poco dinero, con lo que al final acaba teniendo acceso a nuestro bloque mucha más gente de la que vive en él (y de la deseable). Las tarjetas, sin embargo, no se pueden copiar si no es por parte de la empresa que presta el servicio y a petición siempre de la directiva de la comunidad, de modo que evitamos el problema de las copias ilimitadas y que mucha gente pueda entrar en el inmueble sin que nadie lo sepa.
  6. Descarta problemas de acceso no autorizado con antiguos inquilinos: una de las preocupaciones más comunes entre los dueños de pisos alquilados es que se les devuelvan todas las copias de las llaves (tanto del piso como de la comunidad) que entregaron cuando los inquilinos dejen el piso. Generalmente suele ser así, pero lo cierto es que siempre queda la duda de si las personas que han vivido en él se habrán guardado alguna copia. Con un sistema de control de accesos bien gestionado, este problema también se elimina. Las tarjetas, como decíamos antes, no se pueden copiar. Y en el caso de que alguna no sea devuelta, con desactivarla se acaba el problema.

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En ESV, “tu tranquilidad es nuestro compromiso”.